DEMOCRACIA Y GOLPES
La noción de estados fallidos, describe las características internas de un estado post “Guerra Fría”, que carece de capacidad para suministrar bienes políticos, económicos y de seguridad a sus poblaciones. Un estado de derecho tiene sentido, porque garantiza a la comunidad la existencia del precioso bien de la libertad, requisito para su desarrollo espiritual y material. Este habla sobre la arquitectura institucional republicana, para su vigencia y su fortaleza. Las instituciones representativas, entonces, son la encarnación de la libertad, de la convivencia social y del progreso de los pueblos. Estos estados fallidos, son grupos de naciones, fundamentalmente surgidas del proceso de descolonización del siglo XX, quienes han centrado la mirada de los estudiosos, dando lugar a la concepción teórica denominada “estados fallidos”. Los golpes de estado por rebeliones populares y militares en Haití, Venezuela, Honduras, Centro América, Argentina, Ecuador y Bolivia, transcurridos en los últimos 30 años, nos ponen ante el imperativo de hacer un análisis profundo de las bases de la institucionalidad. La corrupción y el dispendio de recursos públicos, la instalación de una verdadera casta política que se ha beneficiado de la cosa pública, han ocultado, tras la máscara formal de democracia, prósperos negocios en medio de masas empobrecidas. Esto ha minado el sistema democrático y ha profundizado el deterioro moral y material de las sociedades.
Dr. Héctor Céspedes
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